Desde el pasado 5 de junio la CAR Cundinamarca lanzó el desafío denominado “El camino por los cuatro elementos” dirigido a los integrantes del grupo de Vigías Ambientales que han participado del proceso formativo de adaptación al cambio climático y gestión del riesgo en diferentes comunidades de la jurisdicción CAR. Esta iniciativa busca motivar a los vigías para que continúen realizando las labores que han ejecutado en sus territorios desde que inició la estrategia, hace siete años.

El desafío, que inició el pasado 8 de junio, con la participación de 68 personas, consta de cuatro retos semanales denominados “Gestión de riesgos en agua”; “Nuestra tierra, nuestro territorio”; “Reconectando con nuestra fauna” y “Manejo mis residuos, evito desastres”, enfocados en la exploración de cada uno de los elementos relacionados con la gestión del riesgo y su prevención (agua, suelo, fauna y residuos), y cada semana los participantes deben realizar una serie de actividades que van enmarcadas en estos cuatro elementos. El ganador se dará a conocer el 6 de julio de 2020 durante un encuentro virtual a través de Facebook Live.

La estrategia de Vigías Ambientales fue concebida para que las personas, que voluntariamente conforman estos grupos identifiquen, formulen e implementen acciones encaminadas a prevenir, proteger y conservar los recursos naturales; así como actuar en la atención y mitigación de riesgos y emergencias, fomentando la participación y apropiación institucional y comunitaria, para conseguir la incorporación de una cultura que involucre el respeto y la corresponsabilidad para su manejo ambiental y una adecuada gestión del riesgo.

Dentro de las actividades que han desarrollado los grupos de vigías ambientales, se encuentra la reforestaciones en zonas riesgo, la limpieza de rondas de fuentes hídricas y canales, la construcción de huertas caseras y jardines verticales,  la elaboramos de artículos para el hogar con material PET, la siembra de cercas vivas, la creación de bancos de semillas y bosques con especies nativas; así como, el trabajo con las comunidades para crear obras de bioingeniería, cuya labor ha permitido la recuperación y mantenimiento de espacios públicos.

Tomado de: Sala de prensa CAR