Luis Enrique Fonseca es un hombre que ha conocido el trabajo desde muy niño, a los 5 años ya trabajaba la tierra. Llegó hacia los once años al caluroso e inhóspito municipio de Jerusalén, Cundinamarca, ahí conoció a la persona que sería su esposa, y quien ya en su etapa de juventud, le hizo tomar la decisión de asentarse allí. En una alianza con su mujer y sus cuñados, compraron un terreno de 70 hectáreas, ubicado en la vereda El Hatillo, con el único fin de hacer perdurar la unión familiar.

 

Sin embargo allí, nada prosperaba. Intentaron una y otra vez sembrado árboles frutales, maderables y nativos durante mucho tiempo… hasta que desistieron. La prosperidad con estos terrenos llegó hasta hace dos años, cuando lo llamó la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR, para proponerle un proyecto agroforestal, en el marco de la gran apuesta de la Corporación, llamada “Jerusalén ecosostenible”, el cual consistía en plantar árboles maderables tales como Teca, Tambor y Tembillo.

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“Le doy las gracias a la CAR por darme este proyecto, porque con esto recuperé suelo, que es lo más importante para mí”, expresa lleno de bondad y emoción. Don Luis relata lleno de orgullo y satisfacción, que nunca se imaginó tener en su finca este tipo de árboles maderables, ya que era un terreno baldío donde nada crecía, pero hoy por hoy ha venido dándole prosperidad a sus tierras; promoviendo la agricultura del lugar y por derecho propio, mejorando la economía familiar.

 

La CAR, al tiempo que le brinda asistencia técnica y hace monitoreo a la plantación, le ayuda con el sistema de riego y herbicidas, que sabe manejar a la perfección y le ayuda a ver crecer las especies.

 

“Para mí ha sido un proyecto muy bueno, todo un éxito; he aprendido muchas cosas” comenta satisfecho del trabajo que realiza conjunto con la Autoridad Ambiental.

 

Esta mejora de los suelos y la implementación de una fuente de ingresos para los campesinos, son los principales objetivos con los que la CAR planteó este proyecto denominado ‘Especies Promisorias’. Propósito que ha tenido resultados favorables, como quedó comprobado en estas tierras de don Luis, que siendo infértiles, ya cuentan con 100 plántulas que ya alcanzan los 30 metros de altura, por lo que se tiene planeado llevar este proyecto al Centro de Investigación Científica y Ambiental de ‘Andorra’, próximo a desarrollarse en Jerusalén, donde se planea una reforestación más controlada, todo con la intención de mejorar las condiciones de los suelos yermos en los municipios del departamento y así mismo mejorar las condiciones de vida de los agricultores de estos territorios.