Para nadie es un secreto que la pandemia ha traído una crisis económica y social en el país, sin embargo, en Soacha, más exactamente en la comuna 3 en límites con Bogotá, un grupo de jóvenes se resiste a ver como si nada, que Talleres Creativos Fundación Social y Cultural, la entidad que les ha abierto las puertas para que se formen artística y culturalmente, cierre definitivamente sus instalaciones y no les brinde la oportunidad a otros jóvenes de seguir sus pasos.

Estos jóvenes, que residen en su mayoría en Soacha y Bosa, conviven en un entorno difícil, en el que el consumo de droga, el dinero fácil y la delincuencia llama la atención de quienes no encuentran apoyo en los entes gubernamentales ni un sustento económico o educativo que robustezca la débil capa social existente en el municipio. No obstante, han decidido hacerle el quite a esto factores negativos y han optado por explotar sus capacidades artísticas.

Hay que recalcar que Talleres Creativos llegó a contar con 35 miembros, pero a raíz de la pandemia el número fue decreciendo y solo quedan pocos integrantes, pero los suficientes para que Jenaro a través de talleres de artes plásticas, de pintura, de arte con reciclaje, de música y de recursos propio, mantenga la perseverancia para que estos jóvenes tengan un mejor futuro y puedan replicar la misión de Talleres creativos tal y como lo dice su eslogan: Transformar mundos a través del arte.

Sin embargo, debido a diversos factores, han creado el programa S.O.S (Seguimos O Seguimos), para acudir a la comunidad para que este proyecto no muera y vuelva a ser el de antes y aún más fortificado. La fundación requiere de unas nuevas instalaciones (preferiblemente ubicada en límites entre Bosa y el sector de la Despensa) donde puedan vincular a nuevos miembros y en donde los muchachos puedan seguir practicando lo que más les apasiona para complementar su proceso formativo.

Tomado de: Periodismo público