En un conjunto residencial de la comuna 5 de Soacha, un mundo de oportunidades e integración con los niños y niñas del sector es primordial para fomentar un ambiente de amistad, paz, educación y cultura. 30 menores participan de un proyecto que fomenta la danza y la lectura.

Bosques de Tibanica está ubicado en la comuna 5, se construyó hace 18 años y cuenta con 1006 casas, zonas verdes y un salón de eventos. La administración de la unidad residencial escuchó y atendió el llamado de dos hermanos: Angie y Néstor Matallana, quienes propusieron abrir un lugar de esparcimiento y diversión en su conjunto.

Con carteles, música y decoración, se creó una iniciativa de estos dos profesionales. Angie es licenciada y Néstor administrador de empresas; son ideas de integración social, por ello formaron dos grupos, uno para incentivar la lectura de niños y niñas en distintos grados del colegio, y otro con el fin de despertar el amor por la danza y los bailes característicos de Colombia.

“Yo tengo muchos sueños con los niños, lograr buenos bailes y algún día expandirlos a la comuna 5 y luego al municipio; me gusta el tema social, actualmente trabajo en planeación municipal y quiero desde allí buscar a dónde llevar el arte de estos chicos”, dijo Néstor Matallana, líder social del conjunto Bosques de Tibanica.

Para el evento con los niños se contó con el préstamo del salón social del conjunto, el apoyo del Consejo de Administración y las tesoreras, quienes se encargaron de la logística, el sonido y la decoración; el grupo de danzas empezó con 10 niños y ahora son 30 los participantes, quienes tienen su jornada los martes y jueves de 5 pm a 7 pm, cada uno con autorización de sus padres. El taller de lectura es los miércoles de 4:00 a 5:15 pm, y asisten 18 personas. “Cuando empecé yo sabía leer, pero es necesario aprender más de la lectura, por el colegio y por mí”, añadió un niño integrante del grupo.

Los niños entre 7 y 12 años están entusiasmados por la oportunidad de desarrollar actividades distintas al colegio, además de integrarse con amigos del conjunto sin correr ningún riesgo al salir y entrar al lugar. “Me gusta bailar porque es una manera diferente de expresar los sentimientos para no estar siempre en lo cotidiano”, explicó Laura Buitrago, niña del grupo de danzas.

La razón de ser de esta puesta en escena es sin ánimo de lucro; cuentan las directivas de estos grupos que es gratificante contar con el entusiasmo de estos niños y niñas a favor del arte y la cultura. “En Tibanica nos olvidamos por un instante de las dificultades para hacer del baile y la lectura un escenario de paz”, sostuvo otro de los participantes.

Néstor Matallana, como cabeza del grupo de danzas, quiere que se conozca este tipo de actividades en Soacha, pues piensa que es la forma más bonita de agrupar a las familias en el municipio, que es bueno para los padres de familia por su estilo laboral llegar en la tarde y encontrarlos en un entorno “divirtiéndose”, como lo menciona Sara Rodríguez después de su clase de danza.

“La invitación es para que todos participen de este proyecto; además si hay una institución que tenga trajes típicos que los pueda donar, que por favor nos avise y serán bien recibidos; son muestras que motivan a estas personitas”, finalizó Néstor.

Tomado de: Pagina de Facebook Alcaldía de Soacha