Rafiki, uno de los últimos gorilas de montaña más famosos de Uganda, fue asesinado por cazadores furtivos en el parque de Bwindi, al suroeste del país. Esta especie está en grave peligro de extinción y de solo quedan un millar de ejemplares en Uganda.  La autopsia reveló que Rafiki, que tenía 25 años, fue asesinado por un objeto afilado que le atravesó la parte superior izquierda de su abdomen hasta alcanzar sus órganos. Era el líder de un grupo de 17 gorilas de montaña que estaban acostumbrados al contacto con las personas.

Las autoridades ambientales de este país informaron que cuatro personas sospechosas, que visitaron el parque de Bwindi, fueron arrestados. Enfrentan una sentencia de cadena perpetua o una multa de $ 5.4 millones sí se encuentra que son culpables de asesinar a un ejemplar de una especie que está declarada como en peligro de extinción.

Una de las personas capturadas tenía además en su posesión carne de potamoquero (una especie de cerdo salvaje) y varias armas de caza, informaron las autoridades. Y, después de su detención, confesó que había asesinado a Rafiki, sin embargo, aclaró fue en defensa propia luego de que lo intentara atacar a él y sus otros tres compañeros. En el bosque de Bwindi, Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO, vive casi la mitad de los gorilas de montaña que quedan en el planeta, según cifras de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En Uganda, República Democrática del Congo y Ruanda se estima que hay cerca de 1.004 ejemplares de esta especie.

En 2018, el gorila de montaña fue eliminado de la lista de especies en peligro crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, luego de que se comprobó que el número de ejemplares había aumentado. Sin embargo, recientemente, la UICN la clasifica como en peligro de extinción.

Tomado de: Diario El Espectador