El pequeño afluente, que nace de las montañas vecinas al barrio Portal de María y cruza los barrios Portal de María, Juan Pablo II y La Arboleda del municipio de Facatativá, ha sido el pagano por la precaria cultura ecológica de algunos ciudadanos.

El deterioro de esta fuente de aguas es notorio, a pesar de que la comunidad misma, con el apoyo de la Empresa Aguas de Facatativá y la empresa privada, han realizado labores para mantenerlo aseado.

En la jornada de limpieza y recuperación adelantada a comienzo de esta semana, fueron sustraído de este cuerpo de agua todo tipo de desechos: botellas, colchones, sofás, ropa, llantas, y cualquier cantidad de otros residuos sólidos. Una muestra clara de la falta de consciencia ambiental.

“Hacemos un llamado a la comunidad para que denuncie a quienes hacen este daño ambiental, pues con tanto desecho represado habían olores fétidos, el agua estaba represada, y claro, ya estaba causando problemas en los desagües de las casas”, explicó Orlando Castro, Gerente de la Empresa Aguas de Facatativá.

El gerente de la EAF denunció además la falta de cultura en la correcta disposición de residuos por parte de los habitantes del sector. “Cada quince días debe venir el equipo de succión a este sector, encontrando balones, pañales, elementos de aseo personal y taponamientos en los sumideros, por la mala disposición de aceites de cocina, que con el tiempo se vuelven una piedra”, añadió Castro.

Tomado de: Fan Page – Alcaldía de Facatativá