James Iván Romero Hurtado es un administrador de empresas especializado en Educación Ambiental, un hombre líder de una organización que nació hace 3 años en pro del habiente en el municipio de Fusagasugá. Como él mismo asegura, es un apasionado en el tema, por eso recuerda cómo inició esta historia de trabajo y convicción: “llevo dos años trabajando en forma, por ponerle la cara y dar algunas soluciones de la mano de la comunidad a las necesidades ambientales ahora en el municipio de Soacha”.

Este hombre de voz segura, cuenta sus ideas de forma clara y parecen siempre ir acompañadas de una profunda identidad con lo que hace. Llegó al programa de Promotores Ambientales de la CAR hace ya 3 años y recuerda que gracias a que es el líder de la Fundación Impacto Ambiental, fue que pudo vincular su razón de ser como organización con los espacios que brinda la Autoridad Ambiental en su comunidad.

Además, James Iván tiene claro que para potenciar la gestión como promotor ambiental a través de su fundación ha sido necesario las herramientas que su profesión le brinda, la proyección y la organización en lo que hace también es fundamental. Y asegura: “Nosotros buscamos que todos los actores que hacemos parte de la fundación, se formen de manera integral en temas ambientales, por eso para mí ha sido fundamental el trabajo con los Promotores Ambientales pues una vez me pude formar, he podido también llegar a más personas y a más comunidades interesadas de forma pasional y misional por el medio ambienten y por Soacha”.

Las herramientas pedagógicas han sido una de las mejores formas de acercarse a más comunidades. Es así que James Iván ha logrado llegar a más de 500 ciudadanos y sus grupos sociales, impactando y convocando para que estos sean multiplicadores.

Comenta: “Ser multiplicadores de estas herramientas ambientales ha sido muy positivo pues son más de 700 personas las que hoy ya están capacitadas, y las usan para aprender y volver a ser multiplicadores y promotores de esta forma de educación ambiental con el apoyo siempre de la CAR”.

Con la Fundación Pacto Ambiental y Recursos Naturales este líder lleva un mensaje importante a los que le rodean, hagan o no parte de su organización, pues desde los mismos profesionales que buscaron participar en estos espacios, hasta las personas más lejanas a los temas ambientales, se han sumado y se han engranado en todo este proceso.

Aún recuerda con emoción, orgullos y algo de nostalgia el primer taller de promotores ambientales en Soacha, “empezamos en ese momento con 40 profesionales que aprendieron sobre educación ambiental y desarrollo de la comunidad, las herramientas desde el primer momento en el 2017 nos parecieron muy llamativas, comprensibles y fáciles de llevar a todo tipo de público. Así, empezamos reforzando el trabajo con los niños y así fuimos aumentando el número de promotores, usamos las redes sociales para convocar a las comunidades, logrando un importante número y aceptación de la gente”.

Por eso, uno de los grandes mensajes que James Iván siempre se ha llevado y lleva a quiénes lo conocen y por supuesto, a quienes el sigue capacitando es: “debemos entender que el ambiente es uno solo, el planeta es uno solo, debemos ser conscientes en el consumo y utilización desmedida que muchas veces hacemos de cosas o acciones que afectan la tierra. La sensibilización es fundamental y debe seguirse haciendo en todo Cundinamarca sin importar el tipo de público, pues lo que importa es el compromiso con el ambiente”.

Finalmente sostiene que, “mi Gran Sueño es ver en cada uno de los 1.103 municipios de Colombia un verdadero Bosque urbano apadrinado por los ciudadanos, que preserve y genere vida, que sea un aula viva donde con estas herramientas lleguemos a muchos más y seamos más”.

Tomado de: Sala de prensa CAR