Cundinamarca

Cundinamarca demostró que se puede marchar en paz

Docentes, estudiantes, líderes, colectivos sociales y habitantes de a pie participaron en la marcha que se convocó el miércoles como apoyo a las diferentes voces que reclaman cambios profundos en las políticas del gobierno nacional. Todo se desarrolló de manera pacífica y en armonía con la fuerza pública.

Pasadas las 10:00 a.m. los manifestantes salieron del parque principal de Soacha por la carrera séptima hacia el sur de la ciudad con el fin de visibilizar la marcha al interior de los barrios del municipio. Inicialmente caminaron hasta Hogares Soacha y allí ingresaron a este amplio sector de la ciudad para luego retornar a la vía Indumil.

Un numeroso grupo de uniformados acompañaba la marcha, incluyendo varios agentes de tránsito para ayudar a desviar o detener el tráfico según la necesidad.

Los caminantes llegaron hasta la entrada a Ciudad Latina, ingresaron al barrio y prosiguieron por Nuevo Compartir, Compartir, Santa Ana hasta Alfagrés y tomar la Autopista Sur. En este punto ya era la 1:00 p.m. y continuaron su recorrido ocupando los tres carriles en el sentido hacia Bogotá, pero exigiendo de manera contundente diferentes derechos.

“Pedimos que se revise el sistema de transferencias a las entidades territoriales porque los dineros no alcanzan, se cubren pagos de nómina de maestros, pero no se está invirtiendo en calidad debido a que el presupuesto es limitado. Otro de los puntos es el incumplimiento del acuerdo anterior y es que los docentes queremos en nuestras instituciones públicas los cursos de kínder, preescolar y transición, tenemos la capacidad, la estructura y hay muchos licenciados, pero el Estado prefiere mantener seudoeducadores a cargo de la primera infancia. Además, estamos pidiendo a la fuerza pública que proteja y no violente a nuestros estudiantes”, dijo la profesora Dayhanna Garzón, de la Institución Educativa San Mateo.

Si bien la marcha causó traumatismos en el tráfico de la Autopista porque, aunque no bloqueó la vía, sí originó un enorme trancón debido a que los vehículos les tocó avanzar al ritmo que caminaban los integrantes de la misma. Sin embargo, todo era alegría, música, fiesta y presentaciones artísticas.

“Esto es una fiesta, acá no caben los violentos, la gente está muy alegre, contenta, exigiendo sus derechos y compartiendo con los demás. Hoy se suman los niños y jóvenes precisamente porque el ambiente en Soacha ha sido tranquilo y la marcha se ha desarrollado pacíficamente. Pero este paro debe servir para fortalecer los procesos en los territorios porque una negociación a nivel nacional puede funcionar, pero a nivel territorial hay otras necesidades que no se están cubriendo y muchas de estas son las razones por las cuales la gente está saliendo, y eso no se puede solucionar si la gente no se organiza”, aseguró el docente Alexander Díaz de la Universidad Minuto de Dios.

Durante la marcha se presentaron algunas confusiones porque los organizadores no se ponían de acuerdo   sobre los sitios exactos del recorrido. Inicialmente se dijo que llegarían por la Autopista Sur hasta la calle 13 para ingresar a los barrios de la comuna seis, pero a última hora decidieron continuar por el corredor nacional hasta El Tropezón o calle 22. En este punto de nuevo se percibieron diferencias porque unos querían retornar al parque principal y otros continuar hasta la Despensa; finalmente marcharon hasta cerca del puente Mercurio y allí algunos se fueron para sus casas y un grupo pequeño retornó al centro de la ciudad.

Se destaca que las más de cuatro horas de recorrido se vivieron con alegría, sin enfrentamientos y en completa calma. De nuevo Soacha fue ejemplo en las manifestaciones que han sido la constante en el Paro Nacional.

Tomado de: Sala de prensa Alcaldía de Soacha