Chía

NIÑOS DE LAS VEREDAS DE CHÍA, RUMBO A LAS TIERRAS COLONIALES DE CUBA

Aunque conocer el mar, volar en avión o incluso salir más allá del Municipio son verdaderos acontecimientos para sus vidas, la proeza de unos 50 niños de las veredas más apartadas de Chía tiene que ver –seguramente- con probarse a sí mismos de lo que son capaces.

 

Mestizaje

Niños de las veredas de Chía, rumbo a las tierras coloniales de Cuba Aunque conocer el mar, volar en avión o incluso salir más allá del Municipio son verdaderos acontecimientos para sus vidas, la proeza de unos 50 niños de las veredas más apartadas de Chía tiene que ver –seguramente- con probarse a sí mismos de lo que son capaces.El reto comenzó hace unos meses, cuando en el patio de uno de los colegios rurales del Municipio, con instrumentos prestados y haciéndole el quite a la lluvia o negociando los rigores del sol, un puñado de niños empezó a hacer música colombiana con el firme propósito de mostrársela al mundo.La idea nació de la Administración Municipal, más exactamente de la Casa de la Cultura, bajo el rótulo Programas de Extensión. Una iniciativa que se basó en el adagio popular de que si la montaña no va a Mahoma, Mahoma sí va a la Montaña.“Nos dimos cuenta de que había mucho talento en los lugares apartados del Municipio. Niños que no tienen los recursos o las herramientas para llegar hasta el Centro. Entonces decidimos armar un equipo con 40 docentes que vaya hasta las veredas dos veces a la semana y lleve nuestras escuelas artísticas. Ya tenemos más de 2.300 inscritos en esos programas”, explicó Mario Delgado, director de la Casa de la Cultura.Y así nació el Ensamble Mestizaje, un grupo de pequeños cuyos sueños hace rato que volaron lejos de los 80 kilómetros cuadrados de Chía. “Este miércoles esos pequeños se van para Cuba, a representar al Municipio en las fiestas de La Habana. Para mí como alcalde, pero más como ciudadano, me vibra el corazón de emoción”, dijo el alcalde de Chía Leonardo Donoso.De acuerdo con el mandatario, su Administración -que corrió con todos los gastos del viaje- le ha apostado a los Programas de Extensión no solo como estrategia cultural, sino también como estrategia social.“Cuando llevamos música, literatura, teatro o danza hasta las veredas estamos combatiendo problemáticas como el consumo de sustancias psicoactivas o el mal uso del tiempo libre. Esto es bienestar para nuestros niños y jóvenes”, agregó Donoso.Y tiene razón, a juzgar por lo que dice Ximena García, una de las jovencitas que hace parte de Mestizaje. “Esto es como dice Calamaro (Andrés Calamaro, cantante argentino). La música es el territorio donde nada puede hacernos daño”.

Publicado por Alcaldía de Chía en Lunes, 15 de abril de 2019

El reto comenzó hace unos meses, cuando en el patio de uno de los colegios rurales del Municipio, con instrumentos prestados y haciéndole el quite a la lluvia o negociando los rigores del sol, un puñado de niños empezó a hacer música colombiana con el firme propósito de mostrársela al mundo.

La idea nació de la Administración Municipal, más exactamente de la Casa de la Cultura, bajo el rótulo Programas de Extensión. Una iniciativa que se basó en el adagio popular de que si la montaña no va a Mahoma, Mahoma sí va a la Montaña.

“Nos dimos cuenta de que había mucho talento en los lugares apartados del Municipio. Niños que no tienen los recursos o las herramientas para llegar hasta el Centro. Entonces decidimos armar un equipo con 40 docentes que vaya hasta las veredas dos veces a la semana y lleve nuestras escuelas artísticas. Ya tenemos más de 2.300 inscritos en esos programas”, explicó Mario Delgado, director de la Casa de la Cultura.

Y así nació el Ensamble Mestizaje, un grupo de pequeños cuyos sueños hace rato que volaron lejos de los 80 kilómetros cuadrados de Chía. “Este miércoles esos pequeños se van para Cuba, a representar al Municipio en las fiestas de La Habana. Para mí como alcalde, pero más como ciudadano, me vibra el corazón de emoción”, dijo el alcalde de Chía Leonardo Donoso.

De acuerdo con el mandatario, su Administración -que corrió con todos los gastos del viaje- le ha apostado a los Programas de Extensión no solo como estrategia cultural, sino también como estrategia social.

“Cuando llevamos música, literatura, teatro o danza hasta las veredas estamos combatiendo problemáticas como el consumo de sustancias psicoactivas o el mal uso del tiempo libre. Esto es bienestar para nuestros niños y jóvenes”, agregó Donoso.

Y tiene razón, a juzgar por lo que dice Ximena García, una de las jovencitas que hace parte de Mestizaje. “Esto es como dice Calamaro (Andrés Calamaro, cantante argentino). La música es el territorio donde nada puede hacernos daño”.

Tomado de Prensa Chía