Gracias a su proceso de recuperación, a lo largo de los 380 kilómetros de la cuenca del río Bogotá, se pueden apreciar varias especies de aves, entre ellas la Polla sabanera, el Pato turrio, el Cucarachero de pantano y la Monjita bogotana, que se encuentran en estado alto de amenaza, por lo que desde la CAR Cundinamarca se han creado Planes de Conservación y Manejo para estas especies, con los que se que busca evitar la extinción de las mismas a través del conocimiento de sus poblaciones y la protección de sus hábitats. Estas aves dependen de los ecosistemas de humedal de la sabana para su supervivencia, allí desarrollan sus ciclos de vida, reproducción y alimentación. Sin embargo, la ocupación humana en la cuenca del afluente, el desarrollo urbanístico, la expansión urbana y rural, así como la caza, son algunos factores que han llevado a la disminución de sus poblaciones y al deterioro de sus hábitats naturales, constituyendo un grave peligro.


En aras de contribuir a la preservación de la fauna propia del Territorio, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR ha trazado una serie de acciones que buscan evitar la extinción, con la protección de los bosques, humedales y afluentes hídricos en las áreas con presencia de estas aves. Asimismo, contempla la promoción de técnicas de agricultura ecológica, creación de áreas protegidas y revegetación de espacios naturales. Cabe destacar que estas especies, con presencia en las cuencas media y alta del río Bogotá, no solo aportan a la riqueza natural del Territorio; sino que brindan servicios ecosistémicos al controlar las plagas e insectos, dispersar semillas, polinizar y regular los nutrientes de los sistemas de humedal, lagos y lagunas.
Tomado de: Sala de prensa CAR