Más de 1.100 kilómetros separan a Bogotá de Cartagena y Riohacha, ciudades del Caribe colombiano. Esta fue la distancia que recorrió la Ruta de la libertad, realizada por la Secretaría de Ambiente, con el fin de liberar y reubicar aves, mamíferos, reptiles y anfibios en los departamentos de Caldas, Córdoba, Bolívar y La Guajira.

Desde la Sabana de Bogotá, donde está ubicado el centro temporal de fauna silvestre, fueron embalados de manera adecuada 427 animales que sufrieron las consecuencias del tráfico o tenencia ilegal de especies. Muchos de ellos regresaron a su entorno natural, mientras que otros tuvieron que ser reubicados en espacios controlados para continuar con los procesos de rehabilitación.

La Ruta de la libertad, que inició el pasado 19 de octubre, fue dejando atrás el centro político, económico y financiero del país para descender más de 50 kilómetros, tomar las carreteras que conducen a la provincia del Guavilá y así llegar al municipio de La Vega, Cundinamarca, donde se realizó la primera parada. A 1.200 metros sobre el nivel del mar, las aves empezaron a sentir un clima cálido y agradable, temperatura más similar a su hábitat natural.

Tomado de: Sala de prensa Secretaría de Ambiente