En la comuna 4 del municipio de Soacha se encuentra el sector de Cazucá. Una zona geográficamente diversa que, entre calles destapadas, parques y espacios verdes improvisados, calles en subida y algunos asentamientos ilegales, se abre paso la vida de soachunos trabajadores y soñadores.

Allí han llegado todas aquellas familias que lejos de tener pretensiones de grandeza, tienen el sueño intacto de salir a trabajar muy temprano y sacar adelante a los suyos. Dejan a sus hijos en casa con algún familiar o solos, de esa dinámica de vida, es que salen algunos estudiantes del IED Cazucá que sin importar que los días puedan ser difíciles, quieren demostrar de lo que son capaces.

Son las 6 y media de la mañana. Los más de 1.000 estudiantes desde primaria a bachillerato, van cruzando la puerta, adentrándose en la Institución Educativa Departamental Cazucá. Por unas horas, se olvidarán del barrio, de la casa y hasta de los problemas. Por unas horas, serán los líderes de una estrategia que trajo la CAR a su colegio, y que, desde el año pasado, a través de talleres en los cuales aprendieron sobre los riesgos que les rodean y su respuesta ante los mismos, se encuentran ya este 2019 en una nueva etapa de la Red Escolar de Gestores de la Prevención. La etapa de acciones verdes, una oportunidad donde se hace seguimiento a iniciativas como los contenedores de botellas plásticas, se organiza La Reciclatón y se adecúan y embellecen zonas del colegio, ahí nació: La Huerta.

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Mariana Vargas es una estudiante de 14 años, ella y sus amigos tienen claro que el año está que termina, pero antes, deben armarse de palas, guantes, tierra, abono, madera y lo que sea necesario para seguir consolidando La huerta. Por eso reflexiona: Este proceso me ha impactado porque no conocía que nos encontrábamos en riesgo por deslizamiento, aquí cerca pasa mucho, entonces una vez tomé los talleres empecé a cambiar malas costumbres que yo tenía, adopté nuevos hábitos que también le enseñé a mi familia, como, por ejemplo; cuando vamos hacer mercado con mi mamá ya no pedimos bolsas plásticas, no boto basura a la calle, reciclo el agua, ahorro luz, reduje el tiempo que tardaba en bañarme”.

Este proceso ha sido acompañado no solo por el entusiasmo y el compromiso de los niños y jóvenes de este colegio, sino también por los profesionales de la CAR y todo un equipo articulado con los profesores de estos estudiantes, quienes reconocen la importancia de haber llegado a este sector en

Soacha a trabajar en estos temas. Angélica Munevar, funcionaria de la Dirección de Cultura ambiental y Servicio al Ciudadano de la CAR, habla acerca de esta experiencia: “Nosotros trabajamos con los estudiantes temas y conceptos básicos de la Gestión del Riesgo y el Cambio climático, que están estipuladas en la ley 1523 de 2012, así mismo hablamos con ellos acerca del manejo adecuado de los residuos y cómo actuar frente a una emergencia. Dentro de todo esto, las jornadas de reforestación, embellecimiento de espacios verdes, y ahora mismo La Huerta Escolar, han permitido que se consoliden más las acciones de los muchachos y hoy ya digan con orgullo que han sembrado, hierbas naturales, lechuga, zanahoria, manzanilla y cilantro”.

Así, con un brazalete que los identifica como miembros de la Red, todos los días de clase estos jóvenes recuerdan los compromisos que asumieron para ser multiplicadores y cuidadores de proyectos como la siembra de árboles y el fomento de La Huerta que sigue siendo un orgullo para ellos, pues aprender el arte de sembrar plantas y vida para que luego se beneficie a toda la comunidad educativa o del barrio, son sueños que no se logran todos los días. Y son acciones que todos deben sumar para mitigar el cambio climático y hablar como ellos, con compromiso por la buena Gestión del Riesgo.

Tomado de: Sala de prensa CAR